Los resultados electorales en Venezuela: una respuesta a la UST (LIT-CI)

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Por: Argimiro Goyo, de Caracas, Venezuela

 La Liga Internacional de Trabajadores (LIT-CI) publicó un artículo de su grupo venezolano, la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST), intitulado “Ante los resultados de las elecciones del 15 de octubre en Venezuela”. El artículo asume como propias las acusaciones de la MUD contra el reciente proceso electoral donde salió derrotada, a veces sin tener el cuidado de verificarlas, terminando por hacer malabarismos para intentar mantenerse al margen de uno y otro bando. Indica el artículo que los resultados fueron inesperados a “honestos militantes y activistas opositores” que fueron a votar contra el chavismo, obviamente a favor de la MUD.

Los procesos electorales, reflejan un momento de una realidad que puede, como en el caso de Venezuela, abarcar un largo periodo. Esta última elección, como los 22 procesos electorales ocurridos en estos últimos 18 años, son un episodio más en una batalla entre el chavismo y la MUD, pero que expresa una lucha de clases que subyace. Depende de la perspectiva en que uno se coloque en la realidad los resultados pueden ser obvios o sorpresivos. Aunque la UST intenta igualar a la MUD y al chavismo como direcciones burguesas, es claro en el artículo que se apoya en la verborrea de la MUD para atacar al chavismo reclamándole a la MUD “no haber sido consecuente para derribar el gobierno de Maduro”.

Un proceso revolucionario abierto desde 1989

Para entender la realidad venezolana el análisis no puede restringirse a un episodio electoral ni siquiera al lapso de un semestre dentro de un periodo revolucionario abierto desde el “Caracazo”. Se necesitaría un libro para analizar todo el proceso revolucionario, las marchas y contra marchas de la lucha de clases y de los sectores de las clases en todo el periodo abierto desde el 27 de febrero de 1989.

Pero resumiendo, es posible tomar cuatro hitos históricos, cuatro momentos álgidos de la lucha de clases, que marcan el presente y el devenir del proceso venezolano. Hay una Venezuela antes y otra después del “Caracazo”. Ni las instituciones ni los partidos ni el pueblo son los mismos de hace treinta años. Venezuela dio un viraje en su historia solo atribuible a la intensidad de la lucha de clases vivida estos años.

El primer momento es el propio 27 de febrero (27F) de 1989, el “Caracazo”, una espontánea insurrección popular contra el paquete neoliberal anunciado por Carlos Andrés Pérez (AD), un gobierno que apenas tres meses antes había recibido la más alta votación del régimen puntofijista1. La población enfrentó la represión policial que no pudo contenerla y arrasó con comercios, bancos, empresas, instituciones gubernamentales y todo lo que fue posible saquear y destruir. Para restaurar el control, la burguesía acorralada, recurrió al ejército que recibió orden de ametrallar a los barrios para imponer un toque de queda. Mas de tres mil muertos tiñeron las manos del último gobierno de AD. La represión sangrienta detuvo la insurrección, pero no la derrotó. Tres semanas después, aun no lograban que los trabajadores se reincorporaran a sus puestos de trabajo a pesar de la intensa campaña mediática anunciando la absoluta normalidad. Esa rebelión quebró el régimen puntofijista que vivió una agonía de nueve años (ver el libro “la insurrección de febrero” publicado por la LITCI en 1989).

El segundo momento fue la rebelión militar del 4 de Febrero (4F) de 1992. Los analistas lo simplifican como las típicas asonadas golpistas, históricas en el cono sur del continente, vinculadas a una alta oficialidad fascista. Pero el 4F no fue una fractura vertical del alto mando militar, con altos oficiales de lado y lado, si no que fue una rebelión encabezada por los mandos medios contra el gobierno y el alto mando militar2. No hubo generales, los oficiales de más alto rango – Chávez, Arias y Acosta3 – eran comandantes de tropa, por debajo del rango más bajo de la alta oficialidad. Se trató de una fractura horizontal, solo posible por el impacto del “Caracazo” y el proceso abierto a partir de entonces sobre las Fuerzas Armadas.

El manifiesto rebelde acusaba al puntofijismo de “haber usado al ejército para asesinar a su propio pueblo”. El 4F fue, como toda aventura golpista, el acto de un grupo de conjurados, pero quedó ligado indisolublemente al proceso abierto desde el “Caracazo”, y a los dos días, las movilizaciones populares exigían la libertad de los golpistas. Los “marxologos” universitarios, identifican a Chávez como un accidente histórico, pero, mientras la izquierda seguía sin entender que había pasado en el “Caracazo” – algunos repetían con el gobierno que fue la acción de delincuentes – los jóvenes oficiales del 4F la reivindicaron y se jugaron la vida para derribar al gobierno responsable de la masacre.

El tercer momento se da a los tres años de gobierno de Chávez. Atenazado entre la búsqueda de la gobernabilidad después del puntofijismo y la movilización popular, decreta leyes que afectan intereses históricos de la parasitaria burguesía nacional y del imperio. La ley de hidrocarburos, la ley de tierras y la ley de bancos, se convierten en un punto de principio de la burguesía que exige su inmediata derogación. Luego de tres meses de movilización de amplios sectores de clase media contra el gobierno, promueve el 11 de Abril con pleno apoyo del alto mando militar, un golpe de estado que coloca en el gobierno a Carmona Estanga, presidente de FEDECAMARAS, el máximo organismo empresarial.

En pocas horas, mientras en el palacio presidencial de Miraflores se inicia una celebración, que incluye intelectuales de la izquierda que explicaban los “errores” del chavismo y la “oportunidad” que se abría para un gobierno de “unidad nacional”, en la calle se desarrollaba la movilización contra el golpe.

La gente de los barrios tomaba la calle y salía a enfrentar los cuerpos policiales afectos al golpe. La paralización se extiende a todo el país, y al mediodía del viernes 12, oficiales medios del ejercito y sus tropas se suman armadas a las manifestaciones en la calle, dejando al alto mando sin tropa. La policía abandona las calles, y grupos de trabajadores y soldados asaltan los arsenales y se reparten armas entre la gente. Para la mañana del sábado 13, después de una noche de intensos choques, los principales puntos de las grandes ciudades están en manos de trabajadores y soldados, y el pueblo se prepara para el asalto a Miraflores.

La burguesía intenta negociar un nuevo gobierno que incluya al chavismo, pero el pueblo en armas exige “Queremos ver a Chávez!”. La toma de Miraflores se da sin batalla ya que la burguesía y sus lacayos huyen en retirada. Solo algunos “desprevenidos” son sorprendidos en el palacio.

Entre la noche del 13 y la madrugada del 14 son rendidos los últimos reductos del golpismo, Chávez es rescatado de la prisión para ser restituido como presidente. “Todo once tendrá su trece!” quedó marcado como consigna en la conciencia de la población de su victoria sobre el golpismo. Si esa batalla triunfal del pueblo no pasó por las armas a la burguesía y sus lacayos fue porque el propio Chávez lo impidió4.

El cuarto momento se da ese mismo año con el sabotaje petrolero. La burguesía en pleno, intenta nuevamente sacar a Chávez del gobierno. Con la intención de “coordinar acciones y evitar la dispersión”, se crea la “Coordinadora Democrática”, hoy Mesa de Unidad Democrática (MUD). En octubre, el alto mando militar se rebela contra la reestructuración del ejército y desconoce al gobierno. Sin tropa que los acompañe no pueden dar un golpe militar, pero se instalan en la Plaza Altamira, al este de Caracas, donde se realizan concentraciones de los sectores contrarios al chavismo, principalmente la clase media. En los días sucesivos, cientos de grupos, asociaciones empresariales, colegios profesionales, grupos sindicales, asociaciones de vecinos y hasta clubes deportivos anuncian su decisión de desconocer al gobierno.

El 2 de diciembre la gerencia petrolera paraliza la industria petrolera, cortando el suministro de gasolina y gas a la población, y bloqueando los puertos petroleros. En tres días la paralización se extiende a todo el país. Cierran las empresas y el comercio, no hay producción ni distribución de alimentos, la marina mercante bloqueó los puertos impidiendo el atraque y descarga de buques. Las vías fueron cortadas con barricadas incluso con camiones que se estrellaban contra los puentes imposibilitando el tráfico. Los edificios públicos y el transporte eran atacados por grupos de manifestantes, mientras los medios de comunicación dedicaban toda la programación a transmitir “las protesta contra la dictadura”. Con un ejército en crisis e intervenidos los cuerpos policiales después del golpe, el gobierno parecía maniatado y mudo. Todo el poder del estado burgués se desplegó contra el gobierno. Cómo explicaría un dirigente de la MUD de entonces “Se trata de horas, si acaso de días, el gobierno (de Chávez) renuncia o la gente se muere de hambre dentro de sus casas, nadie se va a suicidar por Chávez, solo un grupo de locos y marginales lo acompaña”5.

No hubo comida, no hubo transporte, no había trabajo ni salario ni dinero, pero el pueblo trabajador, el de la calle no se rindió. La solidaridad entre la gente permitió organizar ollas comunales para comer, cuando ya no hubo gas se cocino con leña. Sin gasolina se caminó y hubo manifestaciones contra el sabotaje petrolero. Las radios comunales nacidas después del golpe de abril se enlazaron para romper el cerco mediático.

La movilización popular, la lucha de clases y un proceso revolucionario vivo desde 1989, que algunos analistas “marxianos” olvidan, quebró el curso que la burguesía quiso imprimirle. Lo que creían serian días, se convirtió en semanas de batallas que llegaron a dos meses.

La movilización de los trabajadores pasó de la propaganda a la acción. Las zonas industriales fueron tomadas y reabrieron las fábricas, con o sin patrono. Los centros de transportes asaltados permitieron la circulación de camiones de carga y del transporte público. Los centros de producción petrolera y distribución de gas y gasolina fueron puestos en funcionamiento por los trabajadores. Pescadores y marinos movilizaron los barcos que cerraban los puertos. Soldados detuvieron a los oficiales que intentaron poner a los cuarteles contra el gobierno. Las vías fueron reabiertas y el país iba con dificultad retomando el funcionamiento. Cada día era una batalla ganada por los trabajadores y las clases populares.

A veces había enfrentamientos con grupos de choque de la “Coordinadora Democrática”, otras se replegaban sin presentar batalla. En la medida que avanzaba el movimiento de masas, la clase media se replegaba, volvía a sus casas y las movilizaciones contra el gobierno perdían fuerza. Para la última semana de enero de 2003, los “puntos rojos” (grupos chavistas) se concentran en las puertas de entidades bancarias y el 30 de enero, la asociación bancaria, temiendo el asalto, abandona el paro. El 2 de febrero, día 61 del sabotaje petrolero, los medios de comunicación retomaron su programación habitual y las plazas tomadas por la “Coordinadora Democrática” amanecen vacías. El sabotaje petrolero había sido derrotado. La “Coordinadora Democrática” nunca levantó el paro, sencillamente la burguesía se replegó, y el pueblo, sin una dirección clara, la dejo sobrevivir.

La historia contemporánea venezolana, la realidad actual, solo se entiende como expresión de esos cuatro momentos de la lucha de clases, donde la organización, consciente o inconsciente, del pueblo, derrotó a la burguesía y la batió en retirada: la insurrección popular del “Caracazo”, la rebelión militar del 4F, la derrota del golpe fascista el 13 de abril y la derrota del sabotaje petrolero, forman parte integral de la conciencia revolucionaria del pueblo venezolano y del profundo odio de la burguesía.

No se trata de sucesos mediáticos, de hecho, mientras la prensa burguesa los oculta el pueblo venezolano los celebra cada año. Son expresiones vívidas de la lucha de clases en el marco de una dinámica revolucionaria. Ningún revolucionario, ninguna organización realmente revolucionaria puede obviar esto al intentar un análisis sobre Venezuela.

Para los analistas reaccionarios la realidad venezolana se reduce a una sumatoria de procesos electorales con resultados sorpresivos (o fraudulentos) y decisiones gubernamentales erráticas, atípicas y dictatoriales. Una izquierda internacional domesticada al neoliberalismo y otra nacional que odia al chavismo – con justificadas razones muchas veces – hace coro a la comparsa de la burguesía, despreciando la realidad que subyace en el movimiento de masas y olvidando la historia de estos últimos años grabada en la conciencia del pueblo venezolano.

Entender Venezuela pasando por alto esa historia es imposible. La campaña mediática logró internalizar en la conciencia de un importante sector de la clase media la expresión “antes éramos felices y no lo sabíamos”, cuando personas menores a 40 años creen que antes del “Caracazo” – que no vivieron – había un país prospero que hay que recuperar. Con eso intenta destruir el importante legajo histórico que construyó la movilización popular. ¿Cómo se puede ser revolucionario en Venezuela y no reivindicar el “Caracazo”, la derrota del golpe el 13 de abril o la derrota del sabotaje petrolero y, por el contrario, por esas crueles burlas del destino terminar al lado, y/o defendiendo, de los que ordenaron la masacre sobre el pueblo caraqueño en 1989, los que propiciaron el golpe de abril y orquestaron el sabotaje petrolero?

Sin entender la lucha ocurrida en Venezuela, expresada en esos cuatro momentos no se explica el chavismo ni la MUD, no se entiende porque hay un presidente de origen obrero y una oposición dirigida directamente por los hijos de la burguesía. No se pueden explicar la profusión de procesos electorales – 23 en 18 años, 19 después de la derrota del sabotaje petrolero – y menos sus resultados. No se entiende un pueblo donde millones de personas hablan del socialismo como parte de su cotidianeidad – a favor o en contra. Tampoco se puede entender como en medio de la peor crisis económica existan programas sociales que entre otras cosas garantizan pensión de un salario mínimo para todos los mayores de 60 años, más de tres millones – hayan cotizado o no a la seguridad social -, que se hayan entregado 1,8 millones de viviendas gratuitas, que se distribuya más de cuatro millones de cajas de alimentos a través de Comités Locales de Alimentación y Producción (CLAP).

Sin la rebelión del 4 de febrero y la derrota del golpe fascista en abril de 2002 no es posible entender las características del ejército venezolano ni la existencia de una milicia con casi 200 mil voluntarios, con un 60% de trabajadores. Sin conocer la derrota del sabotaje petrolero no se entiende porque hay más de dos mil empresas y 2,5 millones de hectáreas de tierra expropiadas, porqué la presencia del Estado en determinadas aéreas de producción y servicios públicos, o aún, en fin, porque, a pesar de la mayor caída del ingreso petrolero (en un 735%) se puede llenar un tanque de gasolina con el precio de un huevo y una bombona de gas cuesta menos que un kilo de carne. Querer decir que es la acción de un gobierno populista es simplismo político y no darle su importancia a la lucha de clases, a las luchas de la población.

Despreciando el nivel alcanzado por la lucha de clases en Venezuela, en particular después de la derrota del sabotaje petrolero, no se entiende porque en enero de 2005, Chávez se declara socialista y, por primera vez, cuestiona “gazapos capitalistas” en la Constitución de 1999. No había “movimiento socialista internacional” presionándolo para ello. Toda la izquierda latinoamericana había abandonado el discurso socialista, incluso la izquierda venezolana chavista lo consideraba inconveniente. No había un bloque de países socialistas donde se viera obligado a buscar refugio de la presión del imperio, como pasó en el pasado con gobiernos de derecha. ¿Por qué en el momento que nadie era socialista y los que lo habían sido evitaban recordarlo, Chávez asume el socialismo como propuesta? Solo la lucha de clases, la movilización popular en Venezuela explica tal declaración, que trajo de nuevo la idea del socialismo al discurso de muchos revolucionarios en Latinoamérica.

Otra cosa es la discusión sobre si el chavismo ha sido la dirección ideal del proceso revolucionario, si ha sido errática su conducción y si puede conducir el país a la construcción del socialismo. Incluso la discusión de si es una dirección revolucionaria, pequeño burguesa o burguesa como dice la LITCI. Estamos hablando es que dentro del proceso revolucionario abierto desde 1989 de qué lado está cada quien. Una cosa es el papel de la dirección, revolucionaria o no, u otra el movimiento de masas.

Las revoluciones no son una carretera limpia que corre por el medio de un verde, hermoso y cortado prado. Es más bien es una carretera sinuosa, mal pavimentada, a veces a la orilla de precipicios, otras bajo el agua. Las revoluciones son un caos que refleja las fuerzas telúricas de la lucha de clase y de los grupos que componen las clases en pugna. Es un ser vivo que expresa errores, confusiones, aciertos, marchas y contramarchas. Pero toda revolución traza una línea muy clara que define cual es el campo revolucionario y cual es de la contrarevolución. Lamentablemente, hay muchos que se conforman con un discurso socialista hogareño, muy crítico, pero colocándose en la acera del frente.

La lucha política en Venezuela, deja muy poco espacio, polariza la política presionando hacia el chavismo o hacia la MUD, pero eso no es excusa para un revolucionario. Por más necesario que sea atacar la diurección equivocada de un proceso revolucionario no se puede estar del lado del enemigo, y mucho menos convertirse en su vocero. Con Venezuela, a la UST y a la LIT-CI pasó eso.

Hace poco se celebraron 100 años de la revolución bolchevique. En muchos puntos del país se conmemoró Octubre de 1917. Muy pocos recordaron de ese año 1917, la korniloviada. Cuando los bolcheviques sufrían la persecución del gobierno de Kerensky que había surgido de la revolución de febrero, el general Kornilov adelantaba un golpe fascista para aplastar no solo el gobierno de Kerensky sino la revolución rusa. Lenin y Trotsky correctamente, con todas las diferencias con el gobierno kerenskista, asumieron su defensa, derrotaron la korniloviada y se ganaron la dirección del movimiento de masas que hizo posible la revolución de octubre.

Si los bolcheviques, hubiesen cuestionado al gobierno de Kerensky, repitiendo los argumentos de Kornilov y se hubiese sentado a ver como triunfaba la korniloviada nunca hubiese habido revolución de Octubre. Esto último es la forma como actúa la UST y la LITCI con la MUD y el gobierno chavista en Venezuela.

Que es la MUD

La MUD se presenta como un frente de partidos políticos opositores al chavismo. Algunos analistas le agregan que es un “frente de la derecha”, y algunos más atrevidos indican “que representa los intereses de la burguesía venezolana y el imperio”. Pero la MUD no es un frente común de partidos políticos.

La MUD nace como “Coordinadora Democrática” en el año 2002, luego de la derrota del golpe de abril, como un órgano de coordinación y acción del frente burgués, no solamente de los partidos políticos, para abordar un nuevo asalto al gobierno durante el sabotaje petrolero. La derrota del sabotaje petrolero, el triunfo de Chávez en el referéndum revocatorio de 2004 y el fracaso de la política de abandono de las elecciones parlamentarias en el 2005 bajo la creencia de que una campaña internacional de ilegitimidad – que no ocurrió – obligaría al gobierno a repetirlas, terminó por decretar el cierre de la Coordinadora Democrática y a replantearse el “frente antichavista”.

En el año 2006, año de elección presidencial (diciembre), se incrementan las expropiaciones de tierras y fábricas. El campo adquiere características violentas cuando los campesinos enfrentan los grupos armados de los sicarios. Más de 300 muertos ha dejado la lucha por la tierra. En la ciudad las expropiaciones de fábricas obedecen a conflictos de trabajadores que los empresarios responden con el cierre: “Empresa cerrada, empresa tomada” es la consigna del movimiento laboral. Chávez anuncia la terminación de la concesión a la televisora RCTV, propiedad de uno de los principales y tradicionales grupos económicos del país.

Para la burguesía venezolana, y en general para toda la burguesía del continente, se trató de un problema de clase. La intensa campaña por la “Defensa de RCTV”, acompañada de actos políticos y civiles culminó con las primeras guarimbas6 y la creación de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convocada por la propia burguesía, superando las “fallas de funcionamiento de la Coordinadora Democrática”. Desde el principio no se trató de un frente electoral sino de un organismo de la burguesía para la acción política contra el gobierno. Salvo casos muy individuales, en la MUD está representada la burguesía como clase y toda la superestructura del estado burgués.

La MUD tiene una estructura ejecutiva que incluye un presidente y varios vicepresidentes – casi nunca provenientes de los partidos políticos -, y equipos de trabajo profesionales en distintas áreas. El frente de partidos políticos es apenas una de las áreas de trabajo, aunque es la que mas pugnacidad refleja, la más pública y la más protagónica en los medios. Pero la MUD la integran las organizaciones patronales, los restos de la burocracia sindical (CTV) , las ONG financiadas por la NED y la USAID que prácticamente son la vocería directa del Departamento de Estado norteamericano, la alta jerarquía de la iglesia (nuncio apostólico), los directores y dueños de medios de comunicación (incluyendo representantes del capital mexicano y mayamero), grupos lobistas financieros venezolanos de Miami vinculados al FMI, al Banco Mundial y empresas valoradoras de riesgo, las corporaciones, la asociación bancaria (incluyendo representantes del capital español) y “representantes de la sociedad civil” que incluyen a grupos de choque, algunos con entrenamiento paramilitar en Colombia, Panamá y México. Es un aparato político donde se dirimen las disputas internas de la burguesía y se coordina la acción nacional e internacional contra el gobierno7.

Independientemente de los discursos electoreros demagógicos de algunos dirigentes, la MUD tiene un programa público que no se limita a derribar al gobierno chavista. Contiene un plan de medidas “para la recuperación de país” que contempla la desregularización de las relaciones laborales, la restitución de las garantías económicas a la banca y el sector inmobiliario, la separación del Estado de la actividad económica productiva, la devolución de las tierras y empresas expropiadas a sus legítimos dueños, la privatización de los servicios públicos y la actividad petrolera, reducción del gasto público, privatización de la educación y la salud, etc.

Si la MUD ha podido mantenerse, a pesar de las crisis internas, como órgano disciplinado de la burguesía es porque la une el profundo terror a la movilización revolucionaria del pueblo, a la que le teme más que al chavismo y que por tres veces la ha sentido cerca de su yugular. Si lograra convencerse que el chavismo puede servir de freno al movimiento popular, otra sería la situación, pero hasta el día de hoy tiene la convicción que, al contrario, el movimiento de masas puede pasar por encima del chavismo y acabar con ella.

No es que la MUD no quiere derribar a Maduro. Lo desea intensamente, como lo quiso con Chávez. Si lo ha hecho con más fuerza con uno o con otro, tiene que ver con oportunidades y cálculos. Aunque Chávez y Maduro han demostrado gran habilidad política para sortear las dificultades, ha sido la movilización del pueblo la que realmente ha derrotado la acción de la burguesía. Son las profundas fuerzas de la revolución que aún permanecen desde 1989 a pesar de los errores del chavismo.

El chavismo se equivoca cuando dice que en la MUD conviven una oposición democrática y otra terrorista. La burguesía venezolana, apéndice del imperio gringo, combina sus acciones para la derrota de la revolución venezolana: sabotaje económico, ataque a la moneda, bloqueo internacional político y económico, campaña mediática, acciones violentas de los guarimberos, amenaza militar externa y participación electoral. No hay ninguna táctica privilegiada sino oportunidades. Los voceros de la MUD pueden identificarse con unas acciones más que otras, pero la burguesía en su conjunto ha desplegado todo el arsenal que le ha sido posible, si no hubiesen sido aplicadas. Claro que hay diferencias, pero las pugnas internas lo que reflejan son las relaciones de fuerza de los distintos grupos de la burguesía.

La derrota de la guarimba y las elecciones regionales, el repunte de la movilización popular y que hacer en los próximos meses para impedir el fortalecimiento del gobierno son las razones de la pugnacidad interna que reflejan los medios nacionales e internacionales. El mayor miedo es al movimiento popular que había vivido un reflujo temporal por los efectos de la difícil situación económica. La burguesía teme diariamente y, por eso, su odio al chavismo que no le da garantías que la movilización revolucionaria del pueblo empuje al gobierno chavista y la coloque contra la pared como sucedió en la derrota del sabotaje petrolero de 2003.

Del lado de la revolución o en la acera del frente

Una intelectualidad pequeña burguesa (de izquierda o derecha) que plena la academia universitaria, cafetines o tascas, le resulta incomodo que la polarización que impone la realidad venezolana los identifique con un bando u otro. Proclaman “independencia”, “autonomía”, etc., cuando quieren es independizarse del movimiento de masas. Reclaman el maniqueísmo y la polarización, pero terminan orbitando alrededor de la política de uno u otro bando. Intentan crear un espacio “ni ni” – ni de un lado ni del otro – pero sin una base social propia son sólo apéndices. Es la crisis del centrismo.

Esa crisis no la viven los que desde la derecha critican que la MUD se “preste al juego electoral” y llaman abiertamente a la intervención extranjera. Tampoco viven esa crisis los que desde el campo revolucionario critican la inconsecuencia, el burocratismo, la corrupción y la dirección errática del chavismo.

En cada crisis de la derecha surgen grupos centristas que duran poco. Pero otros, supuestamente socialistas, pequeña burguesía que les molesta el “marginalismo chavista” o antiguos activistas que por diversas razones – valederas en muchas ocasiones – se vieron enfrentados al chavismo, terminan oscilando en un centrismo, que en los momentos de crisis los coloca del lado del enemigo, en la acera del frente de la revolución.

Durante el golpe de 2002, en el sabotaje petrolero y ahora, en medio de la ofensiva de la guarimba, ajenos al movimiento de masas, se impresionaron por la campaña mediática y creyeron realmente que eran los últimos momentos del chavismo. No se cuadraron con la MUD, ya que su centrismo no lo permite, sino que se colocaron en las gradas del estadio a ver la inevitable “caída del chavismo producto de sus errores”. Algunos, más atrevidos, se proclamaron a si mismos los “verdaderos chavistas” – a veces sin ninguna razón que avale tal denominación – esperando, como aves carroñeras, disfrutar del cadáver del vencido.

No vieron los síntomas que indicaban que el viento soplaba en otra dirección y los tomaron desprevenidos los acontecimientos. Incapaces de un discurso propio, los que ayer vieron una “rebelión popular” en la ofensiva guarimbera de la MUD, les resulta incomprensible los resultados electorales y terminan cual “muñeco de ventrílocuo” repitiendo sin vergüenza el discurso de la derecha, a veces con más convicción y dureza que la propia MUD. Epítetos de “fraude”, “proceso fraudulento”, “dictadura”, “gobierno ilegitimo”, sustituyen los antiguos conceptos políticos, para hacer coro de la derecha, sin hacer ningún análisis serio de lo que dicen. Así es el artículo firmado por la UST publicado por la LIT-CI. No se trata de que haya diferencias con el chavismo. Eso es comprensible. Se trata de que están del lado de la MUD, en la acera de enfrente del proceso revolucionario abierto desde 1989.

El resultado directamente visible de las elecciones del 15 de octubre fue la polarización entre el Polo Patriótico8 y la MUD. Ambos suman el 96% de los votos, y en algunos estados, llegan a 99%9. En ninguna entidad federal, otro candidato o grupo, logró una votación superior al 1%. Los vaticinios de crecimiento de un centro político, corrientes de disidencia chavista, no ocurrieron. El vaticinado crecimiento de la abstención unida a la caída del chavismo también fue un fiasco. La participación (61%) fue la más baja en treinta años de elecciones regionales (elección de gobernador o alcalde).

El moderno y automatizado sistema de votación venezolano permite incluso el análisis geográfico y social del comportamiento electoral. La abstención subió de manera importante sólo en los sectores de clase media de Caracas (Miranda), Maracay (Aragua), Valencia (Carabobo) y Barquisimeto (Lara), precisamente en zonas donde fue fuerte la guarimba de principio de año, todos estados donde ganó el chavismo. En los barrios obreros y populares solo subió la abstención en Táchira, Zulia y Anzoátegui, tres estados que ganó la MUD.

Los resultados ya eran previsibles antes de las elecciones a pesar de que un incremento desmesurado de precios de alimentos – más de 50% en algunos – en la misma semana de las elecciones generó descontento que llegó a pensar que favorecería la abstención. Una prueba de lo previsible de los resultados es que de los casi dos mil periodistas de las agencias internacionales de noticias que estaban en Venezuela cubriendo las guarimbas, un 80% abandonó el país en las dos semanas previas a las elecciones. Algunas agencias incluso, que habían sido profusas con imágenes y noticias diarias durante la guarimba, en especial las españolas, dejaron de publicar noticias sobre Venezuela desde el principio de octubre.

En todos los procesos electorales desde el 2004, sea cual sea la perspectiva electoral, el libreto de la MUD, diseñado para la prensa internacional, no varía. Hasta el día de la votación, encuestas y medios de comunicación, se dedican a vaticinar la inevitable derrota del chavismo10. Desde la noche anterior a las elecciones, se llama a la gente a dejar el miedo y salir a votar contra el chavismo, que el gobierno juega a la abstención, etc., etc., papel que le corresponde al nuncio apostólico y a los medios de comunicación11.

Durante el proceso de votación los medios recogen denuncias de presiones y manipulaciones del chavismo “que ya se sabe derrotado”. Casi inmediatamente después del cierre dicen tener los resultados que le garantizan una aplastante victoria12. Al momento del anuncio del CNE, hay una rueda de prensa denunciando el fraude anunciando que en las próximas horas presentaran pruebas irrefutables del fraude pero que nunca ocurre.

Cuando se agota el tema de fraude y no aparecen pruebas pasan a la cuarta fase: el proceso es fraudulento y se denuncian las manipulaciones y mecanismos antidemocráticos del proceso electoral para el cual hay un repertorio diseñado. La quinta fase corresponde a los organismos y gobiernos que pasan a desconocer, basados en las “innumerables denuncias”, las autoridades emanadas de un “proceso electoral fraudulento”. Los venezolanos, incluso los seguidores de la MUD, están acostumbrados al libreto, pero siempre hay desprevenidos como la UST que terminan siendo tontos útiles del libreto.

Las denuncias de la MUD y la UST

La MUD ya pasa la quinta fase de su libreto. El artículo de la UST, aun se ubica en la fase anterior. La fase de denuncia de fraude se agotó muy rápido porque la crisis interna de la MUD empezó a generar polémicas públicas. Al respecto, uno de los voceros públicos de la MUD, Ochoa Antich, presente en la rueda de prensa de la denuncia de fraude, publicó en las redes sociales dos días después: “Fraude no hubo, aunque el proceso es fraudulento. No podemos ya hablar de fraude porque no puede haberlo en un proceso electoral auditado 14 veces, ni que nuestros técnicos fuesen imbéciles. Mantener la denuncia de fraude nos compromete a demostrarlo y existe plena consistencia entre los resultados publicados y las actas que tenemos en nuestro poder“.

La denuncia de proceso fraudulento se apunta a señalar que la gente no pudo expresar su voluntad por mecanismos antidemocráticos, ventajismo y manipulaciones del régimen dictatorial. Ya no dice que se trastocaron votos, pero pocos entienden la diferencia semántica entre fraude y proceso fraudulento. El chavismo tiene desde hace años una política de no responder, por lo general el CNE ordena una auditoria general del proceso como única respuesta. Pero dado que la UST asumió como suyas las acusaciones de la MUD, se hace necesario responder:

  • Se ilegalizaron partidos políticos previo a las elecciones. Falso. Las normas electorales vigentes desde 1960 establecen que un partido regional o nacional legal debe obtener un mínimo de votación de (2%). De no lograrlo debe solicitar nuevamente su legalización. Varios partidos quedaron fuera de legalidad en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015. Afectó a los partidos del Polo Patriótico (salvo el PSUV), incluyendo el PPT y el PCV13, varios de la MUD y muchos grupos pequeños regionales. La mayoría logró cumplir con sus recaudos el año pasado, pero algunos de la MUD no. La situación de esos partidos de la MUD es lo que reclama la UST.

  • Se ilegalizo a la MUD en siete estados. La MUD no es un partido sino un frente de partidos, y así como el Polo Patriótico, no tiene personería jurídica propia, sino que “toma” la de los partidos que la conforman. En 2016, decidieron legalizar la MUD para convertirla en el organismo impulsor de la solicitud de referéndum revocatorio y organizaron una recolección de firmas a nivel nacional14 pero hubo denuncias de forja de firmas o de uso de fallecidos. Afectados o familiares de fallecidos presentaron demandas en tribunales que anularon la legalización en siete estados. Eso fue en octubre de 2016. Afectó la legalidad de la MUD, no la de los partidos que la integran, no tuvo relación con estas elecciones como reclama la LITCI. Posteriormente la MUD abandonó el proceso de referéndum revocatorio por instrucciones del gobierno de EEUU y dejó de lado el tema de la legalización hasta ahora.

  • Las elecciones regionales debieron ser en el 2016. Cierto. Y también es cierto que el chavismo no estaba seguro entonces de los resultados, pero no fueron suspendidas unilateralmente por el chavismo como deja entrever la denuncia. Para junio de 2016, la MUD estaba centrada en el referéndum revocatorio y el posible cronograma se solapaba con el de las elecciones de gobernador fijadas para diciembre. En la mesa de negociaciones15 la MUD solicitó la suspensión de las elecciones de gobernador y el chavismo gustoso acepto. En su balance, Ochoa Antich indica a la MUD: “… si hubiésemos solicitado las elecciones regionales en diciembre y hubiésemos escogido los candidatos a tiempo otros serían los resultados…”. Fue un error de cálculo de la MUD que aprovechó el chavismo, pero no fue ilegal como dice la UST.

  • Encarcelaron e inhabilitaron alcaldes que pudieron ser candidatos a gobernadores. Es cierto que algunos alcaldes fueron procesados por dar apoyo logístico desde la alcaldía a la guarimba en su municipio y no brindar protección a los habitantes, aunque están o estuvieron detenidos, ninguno está inhabilitado. Por no cumplir normas de rendición de cuentas a la Contraloría si hay gobernadores, alcaldes y otros funcionarios detenidos y/o inhabilitados. El caso más famoso es el del Alcalde de Caroní, en Guayana, chavista y seguro candidato a gobernador por el PSUV donde por cierto fue la votación más cerrada. La regla ha sido aplicada por igual a chavistas y opositores, aunque los últimos casos fueron el año pasado y no en víspera de las elecciones. Como la UST no menciona el caso de Caroní, se supone entonces que reclama los casos que afectaron a la MUD.

  • La convocatoria a elecciones fue imprevista. Falso. El 1ro de Mayo, en la marcha de los trabajadores, Maduro convocó a la elección de la ANC. Anunció que instalada la ANC solicitaría la fijación inmediatamente de la fecha para elecciones de gobernadores. Un mes antes habían iniciado la guarimba y el objetivo era la salida de Maduro. Pocos analistas creían que Maduro llegaría a Julio, que se elegiría la ANC y que se convocaría a elecciones a alcalde. Lo imprevisto no fue la convocatoria porque se hizo desde mayo, sino que se cumpliera. Eso se le pasa por alto a la UST.

  • Se prohibió la sustitución de candidatos. Falso y ha sido el tema más gritado por la MUD. Si se revisan las gacetas electorales de este proceso se encuentran 179 sustituciones, incluso en partidos de la MUD. Lo que si cierto es que el proceso electoral fue convocado por la ANC para 75 días (15 de octubre) y como la norma electoral indica que las sustituciones deben hacerse 60 días antes de las elecciones, el lapso se termino casi empezando el proceso.

Pero el problema real va más allá. Instalada la ANC que significó la derrota de la guarimba estalló la crisis de la MUD. En los tres días siguientes a la convocatoria, elecciones, mientras unos la rechazaban, 214 candidatos de partidos de la MUD se inscribían, incluso fogosos incendiarios guarimberos como Guanipa, candidato de Primero Justicia en el Zulia. Cuando se cerró el proceso de sustituciones la MUD ni siquiera había decidido que participaría, ya que el Departamento de Estado de EEUU no había dado el visto bueno y varios rechazaban participar de las elecciones convocadas por la ANC, entre ellos Vente Venezuela y Voluntad Popular, que junto a Primero Justicia y Acción Democrática, son los cuatro principales partidos en la MUD.

Apenas el 17 de septiembre, a 28 días de las elecciones, los partidos de la MUD convocaban unas primarias para decidir los candidatos y en algunos estados tardaron una semana más por choques internos. La MUD aspiraba una prórroga que el CNE negó, pero ni siquiera la MUD ha indicado que eso haya afectado los resultados. Realmente, más que manipulación del chavismo, fue las contradicciones de la MUD, pero sólo lo afectó a ella y es lo que reclama la UST.

  • Se modificaron centros electorales. Cierto. Una conquista del proceso actual es la distribución geográfica equitativa de los centros de votación. Antes de 2004, la gente era ubicada unilateralmente en cualquier centro. Los habitantes de los barrios debían trasladarse a centros muy lejos donde se hacían grandes filas porque tenían hasta veinte mil votantes. En doce años, se multiplicaron los centros de votación logrando que la gente vote lo más cerca posible de su residencia y cada mesa con pocos votantes – de 300 a 400 – lo que agiliza el centro y el conteo.

Durante la guarimba, para impedir la elección de la ANC, unos doscientos centros fueron atacados y destruidos. En otros centros ubicados en edificaciones o colegios privados se saboteó la instalación. Esos centros fueron mudados y llevados a barrios donde la comunidad garantizaba su funcionamiento. Otros se eliminaron y las personas asignadas distribuidas a otros centros. Esto ocurrió en Julio y desde entonces las modificaciones y cambios están publicados. Además, mediante un mensaje telefónico de texto cualquier venezolano recibe la ubicación de su centro electoral. Si algunos votantes se enteraron el mismo día, no fue por desprevenidos sino porque creían que los centros volverían a su sitio.

Alguna gente de clase media le molestó tener que entrar a un barrio pobre a votar y es cierto que en algunos barrios grupos de jóvenes se burlaban y les gritaban a los extraños. Medios de comunicación refirieron que algunos votantes habían sido asaltados y los más escandalosos informaron que grupos de “colectivos”16 armados atacaban a la gente. No es verdad que fueron afectados más de 700 mil votantes. No llegan a 300 mil sobre 18 millones – menos de 2%. Donde hubo más centros afectados fue en el Táchira, estado que ganó la MUD. Al revisar los centros electorales mudados su abstención fue equivalente a la de otros centros no mudados así que no afecto el resultado en ningún caso.

Al respecto un columnista señalaba “si ocho millones de personas pasaron encima de barricadas, atravesaron quebradas, durmieron fuera de sus casas para ir a votar en las elecciones de la ANC e hicieron colas en medio del ruido de tiroteos, como vamos a decir nosotros que perdimos porque unos cuantos miles no fueron a votar por miedo a que el centro estaba en un barrio…”. Por otra parte, ningún centro de votación de barrios obreros y populares fue afectado, por lo que es extraño que la LITCI se rasgue las vestiduras por ello.

  • Uso abusivo de los recursos del Estado por el chavismo. Muy cierto. El chavismo usa recursos, vehículos y logística de los organismos públicos para apoyar la campaña del Polo Patriótico en todas las elecciones. También se apoya en los recursos, infraestructura y capacidad de movilización de las organizaciones sindicales, Consejos Comunales, organizaciones estudiantiles y sociales, y en la red de emisoras comunitarias. Desde 2004, en cada barrio popular, cuando hay elecciones, suena una Diana17 a partir de la cinco de la mañana para que la gente se levante temprano a votar.

La MUD utiliza los recursos, vehículos y logística de las gobernaciones y alcaldías en su poder. Se apoya en financiamiento extranjero y de la empresa privada. Usa la infraestructura de la Iglesia y los medios de comunicación se alinean para la campaña. En México, Bogotá y Madrid existen centros dedicados a bombardear las redes sociales, los teléfonos y computadoras con propaganda electoral. En estas últimas elecciones CAVIDEA – Cámara Venezolana de Industrias de Alimentos – instruyó a los distribuidores a aumentar los precios de los alimentos al menos un 40%.

Es verdad que, en las elecciones venezolanas, aunque existen límites legales nadie los respeta. Es una pelea a cuchillo. A la UST le preocupa lo que haga el chavismo, no lo que haga la MUD, que afecte la supuesta “pulcritud” del juego democrático electoral.

  • Amedrentamiento a los testigos. Este es una denuncia reiterada que se basa en informaciones nunca demostradas. Son más de catorce mil mesas de votación y es cierto que algunos testigos de la MUD les toca estar en centros de barrios donde más del 90% de la votación es chavista, y las elecciones son una fiesta que envuelve al barrio que hace chanza de los opositores, pero nunca se ha reportado un incidente serio. Se pudo verificar que la MUD recibió copia de actas en la totalidad de las mesas lo que indica la presencia del testigo.

Como se indica anteriormente, estas denuncias forman parte de la fase de denuncia del proceso fraudulento, hay otras dos que agrega la UST que forman parte de la fase de ilegitimidad del proceso que se verán adelante. Pero para desmontar el fraude o el proceso fraudulento, sería clave responder esta interrogante: ¿Cómo es posible en un país donde existe un altísimo rechazo al gobierno y que apenas semanas atrás estaba acorralado por una “rebelión popular” que se lleve adelante un fraude y no haya ni siquiera una sola manifestación de protesta?

La revolución vuelve a derrotar a la MUD

Posterior a todo proceso electoral surgen expertos, numerologos, estadísticos y hasta astrólogos, que intentan con manipulaciones matemáticas explicar porque no gano el que debía ganar y porque el que ganó realmente no gano. En los medios de comunicación han desfilado expertos de la MUD con esos “tecnicismos electorales” que los que recoge el artículo de la UST.

Sobre la participación ya se mencionó que con 61% ha sido la participación más alta en treinta años de elecciones regionales18, echando por tierra las predicciones previas de los expertos. La derecha, por boca del nuncio apostólico, dijo que el gobierno promovía la abstención para evitar su derrota. Pero no fue así ya que subió la participación y además ganó el chavismo.

Para explicar tal desatino, comparan con las elecciones parlamentarias de 2015, a pesar de ser procesos distintos y de características distintas donde la abstención siempre es más baja que en las regionales, pero más alta que en las presidenciales. Pero igual revisemos objetivamente las elecciones parlamentarias y comparemos.

En estas elecciones regionales ocurridas en octubre de 2017, el chavismo logró 5,8 millones de votos y la MUD 4,9 millones, con una abstención de 39%. En las últimas parlamentarias realizadas en diciembre de 2015, el chavismo obtuvo 5,6 millones de votos y la MUD 7,7 millones, con una abstención de 26%. Efectivamente la participación cayó trece puntos como indica la MUD, pero veamos elecciones regionales y parlamentarias anteriores.

Las últimas elecciones para alcaldes de diciembre de 2013, el chavismo obtuvo 5,2 millones y la MUD 4,3 millones, con un 42% de abstención. Antes, en diciembre de 2012, hubo elecciones de gobernadores donde el chavismo obtuvo 4,9 millones de votos y la MUD 3,9 millones, con un 46% de abstención. Las anteriores parlamentarias de diciembre de 2010, el chavismo obtuvo 5,4 millones y la MUD 5,3 millones de la MUD, con un 41% de abstención.

Si se alinean en un gráfico, se puede notar que la votación de diciembre de 2015, no fue una tendencia sino un pico excepcional. La constante ha sido una votación del chavismo entre cinco y seis millones de votos, la MUD detrás, y una abstención entre 39% y 46%. Para ese diciembre de 2015, cayó la abstención a 26% y la MUD alcanzó una votación de 7,7 millones. Así como el chavismo evita referirse a los resultados de esa elección, la MUD solo se refiere a ella e intenta convertir ese momento en una tendencia.

Como no se trata de números sino de realidad política, hay que analizar el porqué de esos resultados. En el año 2014 hubo una arremetida fuerte de la guarimba que tuvo como objetivo los centros de distribución de alimentos – aún no existían los CLAP – y se combinó con el recrudecimiento del ataque a la moneda por Dolartoday19 y el desabastecimiento vació los anaqueles. El control de precios por parte del gobierno se convirtió en una herramienta inútil toda vez que los productos desaparecían de los canales de distribución regular y había que buscarlos en el mercado negro. La venta de productos por los canales públicos generaba enormes colas que muchas veces eran de revendedores que llevaban el producto al mercado negro. Casi todas las políticas para enfrentar la crisis eran erráticas y espasmódicas.

La campaña mediática de la MUD se centró en hacer creer que derrotando al chavismo aparecería la comida. Entonces la preocupación por el desabastecimiento superaba la de los precios. “Será la última cola” decía la campaña televisiva refiriéndose con que la cola en el centro de votación acabaría con las colas por comida.

La gente responsabilizaba al gobierno, pero también sabe que los responsables son los patrones y comerciantes que están del lado de la MUD y no del gobierno. Muy difícil para un trabajador no darse cuenta que el patrón que lo explota en el trabajo y el comerciante que los roba con los precios, son los que le hablan mal del gobierno y le hacen propaganda a favor de la MUD. Aunque sea por instinto de clase sabe dónde está el enemigo.

Pero en aquella ocasión, un vasto sector de la población, que normalmente no participa en los procesos electorales, que son la retaguardia de la actividad política, salió a votar por la MUD. Una lógica extraña le hizo razonar que si le daba al voto a los que escondían la comida esta aparecería y que el gobierno no tenía forma de acabar con el desabastecimiento. Se dijo entonces que el chavismo había perdido votos a favor de la MUD, pero análisis posteriores demostraron que, aunque sí ocurrió pase de votación, no fue significativo. El chavismo alimentó la abstención en algunos puntos, pero fue más lo que de la tradicional abstención se convirtió en votación de la MUD.

Un análisis solo basado en los resultados electorales de ese momento quienes lo vieron como el final del chavismo y corrieron a cambiarse de gradas para estar del lado del equipo ganador. Pero los analistas de la MUD, sobre todo las ONG financiadas y vinculados con el imperio, sabían que se trataba de un momento y no necesariamente una tendencia. Si el imperio hubiese creído en la teoría de que era tendencia, hubiera hecho presión para garantizar que la tendencia electoral se manifestara, pero apostando mas a aprovechar una oportunidad que podría no repetirse desplegó todas las fuerzas de choque contra el gobierno chavista.

No solo no se acabó la guerra económica, sino que se recrudeció agregándose situaciones como la desaparición del efectivo20. Han arreciado en el ataque económico hasta niveles tal que han puesto en riesgo la supervivencia de muchos grupos económicos que lo apoyan. El papel de la OEA y los gobiernos de la región para auparla crisis ha sido descarado.

El parlamento en manos de la MUD aprobó leyes con la intención de desmantelar los programas sociales base del gobierno21 aún a sabiendas de que su funcionamiento estaba cuestionado por la designación ilegal de diputados para obtener la mayoría de dos tercios.22 A tres meses de las elecciones la MUD debatía si la vía para salir de Maduro era electoral (revocatorio), por inhabilitación por la Asamblea Nacional o por la solicitud de renuncia (guarimba). Después de tres meses de discusión acordaron aplicar las tres vías simultaneamente. El propio presidente del parlamento, Ramos Allup le dio seis meses al gobierno para su salida de Miraflores.

Fracasado el referéndum y también la decisión de “destitución política” que aprobó la Asamblea Nacional sin que apareciera normada en la Constitución se lanzaron a la guarimba. Pero ya para ese momento, salvo tontos desprevenidos, la MUD sabía que no contaba con la votación de 2015.

Por eso evitó la MUD participar en la ANC. Un dominio de la ANC le hubiese permitido a la MUD la destitución inmediata del presidente y la convocatoria a elecciones nacionales. Con un proclamado 90% de apoyo en la población o al menos repetir la votación de las parlamentarias le hubiese sido imposible perder la ANC. Pero sabían que era falso. Por eso recurrieron a deslegitimar la ANC y más aún, a impedir por la vía violenta que se realizaran las elecciones.

Era evidente que el momento de mayor violencia de las guarimbas, no habían logrado incorporar ni un solo barrio obrero y popular. El ultimo día de la guarimba supieron que, entre los ocho millones de votantes de la ANC, una parte importante – por lo menos un millón indican los analistas más conservadores – fueron votantes de la derecha que votaron para que se acabara la guarimba.

Precisamente a eso se refiere el principal dirigente de AD, Ramos Allup, citado en el artículo de la UST, cuando indica que “desaparecieron” tres millones de votos de la MUD entre el 2015 y ahora. No es una acusación al chavismo, sino directamente a la MUD, cuya crisis interna se agudiza, acusando a la dirección de haber dilapidado el capital político alcanzado en el 2015. La crisis de la MUD hoy tiene que ver con decidir si la oportunidad lograda en el 2015 ya se cerró y se debe volver a empezar o si aun hay espacio para continuar la aventura insurreccional que les brindo el triunfo electoral del 2015.

¿Se fortaleció el chavismo?

Otra de las manipulaciones numéricas está dirigida a determinar si el chavismo salió fortalecido. El artículo de la UST tomó textualmente un balance de la MUD que indica que “el chavismo no se fortaleció como dice el castrochavismo internacional” (usan incluso el mismo término de la burguesía). El texto indica “se observa que el chavismo desciende de cinco millones setecientos mil votos aproximadamente a cinco millones quinientos sesenta y un mil votos, una pérdida de más de cien mil votos”.

Ese argumento numérico se cayó a los días por su propio peso ya que los esos datos correspondían a los escrutinios sin incorporar el estado Bolívar donde la pequeña diferencia obligó a esperar casi hasta el último voto. Los números finales le dan al chavismo 5.814.903 votos. En el 2015, en las elecciones parlamentarias obtuvo 5.599.025 votos, es decir, que para estas elecciones regionales el chavismo no bajó cien mil votos sino que incrementó 215 mil.

Pero no se trata de los números finales, la manipulación consistió en “olvidar” que las elecciones regionales no incluyen al Distrito Capital – la segunda circunscripción electoral del país, pero no elige gobernador – que en las elecciones parlamentarias aportó al chavismo medio millón de votos que no contaron esta vez. Es decir que el chavismo incremento su votación más de setecientos mil votos.

Pero un análisis de los números no es suficiente. En términos estrictos, partiendo de la realidad previa, aunque el chavismo triunfó en los tres estados que gobernaba la MUD, perdió en cinco estados que gobernaba el chavismo. La MUD pasó de tres a cinco gobernaciones.

El chavismo sacó a la MUD del principal estado del país, Miranda, que comparte la ciudad de Caracas con el Distrito Capital y que fue el centro mediático de la guarimba, gobernada por Capriles Radonsky, por dos veces candidato a presidente contra Chávez y contra Maduro, lo que representa un duro golpe para la estrategia de la MUD. Pero la MUD logró tres estados – Zulia, Táchira y Mérida -, limítrofes entre si y con Colombia, que crean toda una región que juntos forman una vasta zona fronteriza que ha sido área de operaciones del contrabando y paramilitarismo, y está en la zona de influencia de las bases militares gringas en territorio colombiano lo que pudiera, en una estrategia secesionista, ser utilizada como Bengazi en Libia.

Los resultados electorales provocaron un cambio en las relaciones internas de los partidos de la MUD y la crisis se agudiza a pesar de los intentos de la burguesía y el imperio de disciplinar los conflictos internos. Con el dominio del estado Miranda, la dirección partidista de la MUD giraba alrededor de Primero Justicia (Capriles), pero ahora de las cinco gobernaciones cuatro son de AD (Ramos Allup) que querrá hacer valer su nueva importancia a lo interno de la MUD. Por lo tanto, el fortalecimiento o no del chavismo es mas producto de la realidad y de batallas por venir.

La juramentación ante la ANC y la posición de la MUD, agravó la crisis. Antes de las elecciones varios voceros de la MUD, incluido Ramos Allup habían dicho que no se juramentarían ante la ANC porque esta no era legítima23, argumento estúpido porque las elecciones fueron convocadas por la ANC. En medio de la rabieta por la derrota electoral reiteraron que los gobernadores electos no se juramentarían ante la ANC, que recogió el guante y aprobó una resolución donde el gobernador que no se juramente ante la ANC no puede asumir su puesto.

La recomendación de la OEA fue que los gobernadores se juramentaran ante Luis Almagro (OEA) y asumieran el despacho de gobierno en Miami, donde ya hay un Tribunal de Justicia paralelo. Los gobernadores de AD, pragmáticos, no consideraron viable esa propuesta y antes de que la MUD la evaluara, se presentaron ante la ANC, se juramentaron y asumieron sus respectivas gobernaciones. El gobernador del Zulia, Guanipa, de Primero Justicia, se mantuvo rebelde y se declaró su abandono del cargo. La ANC decidió convocar de nuevo a las elecciones de gobernador en el Zulia junto con las elecciones de alcalde en diciembre. El enfrentamiento y los insultos entre los dirigentes de la MUD han copado la prensa nacional e internacional. Por lo que parece ciertamente que, al menos electoralmente el chavismo salió fortalecido y posiblemente cualquier decisión de la MUD respecto a las elecciones municipales, de participar o no, terminará estallando el frente partidista, a pesar de los desesperados esfuerzos de la burguesía.

La UST-LITCI debería preguntarse para evaluar las perspectivas, al margen de lo que opine la MUD, ¿Por qué en medio de la peor crisis económica vivida en Venezuela, con la agudización del desabastecimiento y la en plenas elecciones, cuando la situación económica prácticamente pulverizó las conquistas sociales y luego de cuatro meses de “rebelión popular” logra obtener el 54% de los votos? Después del caracazo AD no ha logrado ganar ninguna elección nacional y han pasado 29 años, ¿Porque el chavismo lo logra a los dos meses siguientes a una “rebelión popular”? ¿Porque el chavismo logra incrementar su votación respecto al 2015 en los barrios pobres y de trabajadores, siendo los sectores que más sufren por la situación económica? ¿Porque en las ciudades donde la MUD logró consolidar una alta votación, la diferencia a favor del chavismo la dieron los barrios obreros y populares? En Bolívar, donde las votaciones fueron muy cerradas ¿Porque la votación a favor del chavismo la dio San Félix, donde se concentran los trabajadores de las empresas siderúrgicas?

¿Guarimba o rebelión popular?

El gran fraude de la que termina siendo víctima la UST-LITCI es la de caracterizar que la guarimba de 114 días entre marzo y julio de este año se trató de una “rebelión popular”. El tema de insurrecciones, rebeliones y lucha callejeras, forma parte del ADN de la política venezolana en estos años.

Un periodista italiano, que vino a cubrir la “guarimba” se preguntaba, leyendo materiales sobre el golpe en el 2002, como era posible que un pueblo que en 48 horas derrotó un golpe militar que contaba con el apoyo de los medios de comunicación, del gobierno norteamericano y los gobiernos europeos, en cien días no había podido sacar al gobierno de Maduro que no lo “apoyaba nadie”. Concluía “no parece el mismo pueblo”.

El problema no es sólo que no es el mismo pueblo, es que los hechos ocurridos entre marzo y julio no son equivalentes al “Caracazo” o a la derrota del golpe de estado y sabotaje petrolero. Al contrario, son diametralmente opuestos. La dirección, los objetivos, la composición social de los manifestantes, la ubicación social de las protestas no deja lugar a dudas. Si algo parecido hubo en la historia reciente fue el sabotaje petrolero derrotado por el pueblo venezolano en enero de 2003.

La guarimba fue una herramienta de la MUD aplicada en los años 2006, 2009, 2013, 2014 y en este año. Es cierto que en esta última se demostró apoyo tecnológico, de armamento y de recursos muy superior a las anteriores, pero eso sólo influyó en métodos y fuerza, políticamente son las mismas. La gran diferencia con el sabotaje petrolero del 2003, es que el chavismo ha impedido por todos los medios posibles que el pueblo enfrente las guarimbas como lo hizo en el sabotaje petrolero.

El argumento de que generar enfrentamientos violentos entre la población y la guarimba provocaría un caos interno de tal magnitud que justificaría una intervención extranjera ha calado en la población. Sin embargo, en esta ocasión hubo barrios que salieron puntualmente a enfrentar la guarimba y lograron sacarla de su zona.

Argumentan algunos que, aunque la guarimba la dirige y controla la MUD, igual se trata de pueblo. Eso es cierto, la MUD ha contado, desde el 2001 con amplio apoyo de sectores de la clase media crecida al amparo de la renta petrolera. Incluso sectores lúmpenes de la población han estado decididamente acompañando las guarimbas y propiciando asaltos a centros públicos de distribución de alimentos y medicinas para beneficio propio.

En el golpe de 2002, sectores de trabajadores, llevados por las empresas o por la burocracia sindical acompañaron la marcha que sirvió de cobertura al golpe militar en proceso. Al principio del sabotaje petrolero, trabajadores acompañaron a sus gerentes en la protesta. Este fenómeno de sectores de la populación apoyando al fascismo se vio en la Europa de Hitler, Mussolini y Franco. Aún se recuerdan en Chile las manifestaciones de la clase media y grupos de estudiantes contra el gobierno de Allende en los días previos al golpe de Pinochet.

En las guarimbas de principio de año no hay ninguna duda que hubo trabajadores, pero no la clase trabajadora: también hubo gente de los barrios, pero los barrios no estaban en la guarimba. En la mañana era posible verlos, a veces en el transporte público, dirigiéndose al este de la ciudad, con sus equipos de guarimberos24. No creaban guarimbas en su fábrica ni en su barrio, se iban al este, a las zonas de la clase media, donde se desarrollaba la guarimba. La conformación de la guarimba fue de clase media y se desarrolló en las zonas residenciales de la clase media y no en los barrios ni en las zonas industriales. ¿Como una rebelión popular se desarrolla exclusivamente en las urbanizaciones de clase media y alta, y no logra la participación masiva de un solo barrio obrero y popular?

Aún así, la difícil situación económica puso ser la base de una rebelión popular, aunque fuese solo en la clase media. Entonces cabría preguntarse ¿Por qué una rebelión popular contra el hambre destruye docenas de centros de distribución de alimentos públicos y a diferencia del caracazo no toca ni un solo McDonald ni ningún centro de comida o restaurant privado? ¿Como una rebelión popular ataca y destruye más de 300 unidades de transporte gratuito e instalaciones del Metro y a diferencia del “Caracazo” no toca ni un solo transporte privado que han aumentado los precios en un 500% solo en este año? ¿Cómo una rebelión popular logra destruir y prácticamente desaparecer en un ataque coordinado todos los centros de distribución gratuita de medicamentos y no es afectada ninguna farmacia o locales de las redes privadas de medicamentos? ¿Cómo es posible en una rebelión popular lograr esa precisión quirúrgica de que cosas destruir – las públicas – y respetar lo privado, que no fue posible en el “Caracazo”? El grupo Polar, principal grupo económico y propietario de la mayor red de producción de alimentos, cuyo dueño no oculta su aspiración de ser presidente, en una semana del “Caracazo”, perdió setenta camiones y catorce centros de distribución, solo en Caracas. En 114 días de guarimba en todo el país no perdieron ni un solo camión. ¿Como una rebelión popular espontánea se detiene dos días mientras la MUD decide si participa de las elecciones de la ANC, luego dos días después para que nuevamente la MUD haga un plebiscito y se acaba de repente la misma noche que anuncian el resultado de las elecciones de la ANC?

Pero incluso el tema de la violencia que genero más de un centenar de muertos tenía un alto contenido de clase. Menos de la quinta parte fueron personas vinculadas a la guarimba, o en medio de enfrentamientos, por el contrario, fueron víctimas de las acciones de ella. El ametrallamiento de barrios, en particular, las urbanizaciones de misión vivienda, la colocación de guayas y cables contra los trabajadores motorizados; los clavos, bombas y barricadas contra los vehículos que transitaban, y los disparos de francotiradores contra las personas que retiraban obstáculos en la vía fueron la causa de más del 60% de los muertos – más de 100 – y no los enfrentamientos entre policías y guarimberos.

Incluso hubo una docena de linchamientos de personas, todos trabajadores, que debido a la paralización del transporte regresaban de su trabajo caminando y quedaban atrapados en una zona de control de la guarimba, y fueron acusados de chavistas, solo por ser pobre, de piel oscura y evidentemente no ser de la zona.

La guarimba, al principio, tuvo el objetivo de generar el caos interno en el marco de la discusión en la OEA de la aplicación de la Carta Democrática. Tuvo fecha fijada para su inicio, e incluso en día antes, el ex-presidente de Costa Rica, Oscar Arias, dijo que esperaba que “la situación de los próximos días en Venezuela conmoviera la comunidad internacional”. Es extraño que una rebelión popular “espontanea” sea anunciada por este tipo de personajes.

Al parecer se esperaba que la gente de los barrios, en medio de la difícil situación apoyara los saqueos o que salieran molestos a generar enfrentamientos callejeros. Los ataques a centros de salud, los asaltos a camiones que trasportaban alimentos a los barrios y los primeros muertos25 parecían tener el objetivo de enardecer a la población para ese libreto de enfrentamientos y caos interno.

Sin embargo, después de la convocatoria de las elecciones de la ANC, el objetivo fue impedir que se realizaran las elecciones. Quisieron infundir terror en la población para qué no saliera a las calles realizando lo que llamaban “trancazos” donde se hacían amenazas a los que se “atrevieran a circular por las calles”. Como tampoco las guarimbas afectaban toda la geografía nacional llegó un momento en que los más afectados por la guarimba era la propia clase media detrás de sus líneas.

El financiamiento de las acciones de la guarimba era tan descarado, que la mayoría llevaba costosas cámaras digitales colocadas en los cascos para grabar su participación en acciones determinadas y poder cobrar ó vender las imágenes a la prensa internacional. Volviendo a Ochoa Antich, alto dirigente de la MUD, en plena crisis de la MUD señala: “… lo que fue derrotado no fue la ruta democrática y electoral. Esta derrota es hija de cuatro meses de delirio extremista que cultivo la abstención…el chavismo no es solo dádiva y presupuesto. También es discurso reivindicador. Por eso sobrevive a la peor crisis que el mismo creo …”

La guarimba es el brazo ejecutor de la violencia que forma parte del programa de la MUD y el imperialismo. Por eso no fue una acción espontanea, sino que fue preparada previamente. Por eso paró dos días mientras la MUD decidía que hacer con la ANC, luego para permitir que la MUD hiciera un plebiscito. Y por eso murió en la misma noche en que se realizaron las elecciones de la ANC. En una rebelión popular eso hubiese sido imposible.

LA REVOLUCIÓN EN DOS ENCRUCIJADAS

Pasado el proceso electoral, el gobierno ha continuado la ofensiva electoral contra la MUD convocando a las elecciones municipales para aprovechar la crisis interna de la derecha. Pero el problema no es electoral, la situación económica empeora cada vez más, y este repunte de la movilización popular debe encontrar respuesta o puede volver atrás.

Ese es una de las encrucijadas del proceso revolucionario. Las elecciones distorsionan la realidad como se demostró en el 2015: los sectores de retaguardia, una efectiva campaña publicitaria y el desanimo de la vanguardia pueden provocar un resultado electoral adverso.

La revolución no es irreversible ni inderrotable. Hasta ahora ha demostrado tener las reservas suficientes para derrotar a la derecha. Cada vez que el látigo de la contrarrevolución ha amenazado han salido a demostrar su fuerza y hacer retroceder al enemigo. Pero el ataque continúa. Una inflación de casi 70% en la semana anterior y siguiente de las elecciones demuestran que sigue en pie la guerra económica.

En el mercado, un obrero sorprendido por los nuevos precios comentó en voz alta “… nos castigan por darle el voto al chavismo y el gobierno no hace nada, también son unos desgraciados …”. Y volviéndose al grupo que lo escuchaba repitió “… son unos desgraciados, pero son nuestros desgraciados …”.

El pueblo trabajador sabe quién provoca la inflación y el desabastecimiento, son los mismos del 89, los mismos del sabotaje petrolero; sabe que hay una guerra económica, pero siente que el gobierno no responde. A diferencia del “Caracazo”, cuando salió a quemar el gobierno de AD, siente que este es “su” gobierno. Y esa es la primera encrucijada. Ya basta de derrotas parciales, la revolución debe derrotar definitivamente a la derecha o continuará la guerra, o en cualquier momento esta puede quebrar a la revolución y revertir el proceso iniciado en 1989.

Pero la segunda encrucijada es más difícil. El chavismo, con sus errores, es la dirección objetiva del proceso revolucionario venezolano. Ha sido responsable de sus victorias, pero también de sus retrocesos y que victorias logradas no sea hayan convertido en definitivas.

El chavismo es responsable de que el triunfo sobre el golpe fascista del 2002 y la derrota del sabotaje petrolero en el 2003, no se convirtieran en una victoria definitiva contra la burguesía frenando al pueblo cuando debía seguir avanzando. creando la ilusión de que la burguesía aceptaría su derrota y no lo intentaría mas.

Sectores de la burguesía se han enriquecido a partir de negocios ilícitos, de manipulación cambiaria, de contrabando, bachaqueo, negocios fraudulentos con el propio gobierno, que les han servido para financiar a la propia MUD contra el gobierno. El que la burguesía siga teniendo un enorme poder económico que le permite dirigir la guerra económica contra el pueblo es porque todos estos años se les dejó el control de áreas claves de la economía, de la producción y la distribución. La ausencia de control en el comercio exterior les permitió el manejo de importaciones y el uso de dólares del Estado para su beneficio y no para la satisfacción de las necesidades de la población. Los millones de dólares estafados y sacados del país que se entregaron para importaciones que nunca ocurrieron o tenían sobre precio o no era necesarias son responsabilidad de la ausencia de controles.

Si existe un enorme sector de la clase media que respalda la MUD es no sólo por el intenso bombardeo de propaganda sino también por las debilidades de la revolución en la construcción del socialismo. Se crearon ilusiones en que brindando beneficios únicamente se pasarían a nuestro lado obviando la carga ideológica que el capitalismo ha desarrollado en esos sectores.

El chavismo ha permitido el crecimiento de una burocracia ineficiente que copa las empresas del estado combinado con una burocracia sindical clientelar y economicista. La corrupción en los mandos bajos, medios y altos del gobierno, y que ha permeado a las fuerzas armadas, ha sido muchas veces un flagelo peor que la propia guerra económica. La manipulación cambiaria, el ataque a la moneda, el bachaquerismo26, el contrabando de extracción y el mercado negro han crecidos amparado en la corrupción de muchos burócratas.

La vocería, las criticas y la disposición a la lucha de las organizaciones de base de los trabajadores, de las Comunas y de las organizaciones sociales es muchas veces acallada y asfixiada por el burocratismo del gobierno. El “golpe de timón” que Chávez exigió meses antes de su desaparición física para enfrentar el burocratismo e ineficiencia del gobierno no se ha materializado.

El pueblo está dispuesto, hoy más que nunca, a dar la batalla contra la derecha, pero quiere que sea la última batalla. La indefinición e indecisión del chavismo ha contribuido a la impunidad de la derecha. La gente no entiende que los muertos de la guarimba sigan siendo la gente del pueblo y la derecha siga presentándose como víctimas. La gente no entiende que gente viva de la revolución y milite contra ella.

Por eso, después de derrotada la guarimba y logrado el triunfo en las elecciones regionales, el pueblo ha redoblado su exigencia al gobierno chavista para que tome medidas que acaben con la guerra económica, que acaben con las guarimbas, la corrupción y el burocratismo.

En días pasados, el ex-fiscal Isaías Rodríguez, héroe de abril del 2002 en la derrota del golpe fascista y promotor de la convocatoria a esta ANC, se pronunció diciendo que la ANC no podía reducirse a ser una Asamblea Nacional paralela, que no tenía explicación que en tres meses no hubiese abordado el problema económico. El dirigente chavista Pedro Carreño le respondió duramente acusándolo hasta de traidor a la patria. Miles de organizaciones populares y militantes de base utilizaron las redes sociales para expresar su solidaridad con Isaías Rodríguez y rechazar el burdo ataque de Pedro Carreño. Los grupos que diariamente manifiestan en los alrededores de la ANC enarbolaron la consigna de “Mas Isaías menos Carreño”, demostrando la exigencia de la gente de a donde debe ir la ANC.

En respuesta a la presión de las bases se instaló la constituyente económica y funcionarios del SUNDDE (Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos) se desplegaron atacando los centros de distribución, transporte y comercialización de alimentos logrando que los precios bajaran hasta en un 50%, demostrando el carácter especulativo de la fijación de precios.

El pueblo aplaudió esta acción del SUNDDE, pero se trata de acciones espasmódicas que no dan solución definitiva. El comercio, previniendo la acción del SUNDDE esconde los alimentos, y pasamos de la inflación al desabastecimiento. No se puede seguir con medidas aisladas, es un plan de acción lo que 999hace falta.

El gobierno chavista debe apoyarse, más que en la burocracia del Estado, en las organizaciones de base de trabajadores y de las comunidades para enfrentar la guerra económica y derrotar definitivamente a la burguesía para la construcción realmente del socialismo. El socialismo no es un discurso, es la planificación centralizada de la economía en manos del pueblo. Como dijo Chávez: “el socialismo debe y puede planificarse”. Hay que hacerlo. Es esa la batalla definitiva para derrotar a la MUD, a la burguesía y al imperio.

Ya basta de negociaciones estériles con la derecha que sólo conducen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guarimbas. La gente quiere paz, pero no la quiere para vivir arrodillados y sólo obtendremos la paz con la derrota definitiva de la burguesía, con el control de la economía y eliminando los vestigios del capitalismo que dominan la sociedad venezolana aún a casi treinta años del “Caracazo”.

Si no, la revolución deberá tomar el camino de cuestionar la dirección chavista asumiendo el gobierno a partir de las organizaciones de base del pueblo. Una revolución política se hace necesaria para derrotar el burocratismo y la corrupción que se ha apoderado de parte importante del gobierno chavista. Un “golpe de timón”, como indicó Chávez, pero desde el999 pueblo y con el pueblo.

1 Tras el derrocamiento de la dictadura en 1948, con el patrocinio de los EEUU, los partidos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD), excluyendo la PCV, firmaron un “pacto de gobernabilidad” que implicaba el reparto del gobierno, mecanismos de consulta y aprobación de políticas extra-constitucionales, con la finalidad de “garantizar la alternatividad democrática y alejar la amenaza comunista. El pacto fue firmado en la casa (quinta) de Rafael Caldera, dirigente de Copei, llamada “Puntofijo”. De allí el nombre del “pacto de puntofijo” y el periodo de dominio de los partidos AD-COPEI, se conoce como régimen puntofijista. En 1993, como secuela del “Caracazo”, Rafael Caldera, gana las elecciones con otro partido y apoyo de la izquierda saliendo del gobierno por primera vez AD y COPEI, pero se mantiene el esquema puntofijista hasta el triunfo de Hugo Chávez en diciembre de 1998.

2 Después del “Caracazo”, más aún en los meses previos al golpe, circulaban volantes entre la población denunciando la corrupción del gobierno y su responsabilidad en el asesinato de miles de personas. Los volantes se atribuían a los COMACATES, acrónimo que identifica a los mandos medios de las fuerzas armadas: Comandantes, Mayores, Capitanes y Tenientes.

3 Hugo Chávez Frías, Francisco Arias Cárdenas y Joel Acosta Chirino fueron los tres dirigentes del 4F, todos tenían rango de teniente coronel – el más alto de los rangos medios – y eran comandantes de tropa. Arias y Acosta rompieron con Chávez durante la Constituyente de 1999. Arias incluso fue candidato a presidente por la oposición en las elecciones realizadas em 2000. Volvió al chavismo durante el golpe de abril de 2002. Actualmente era gobernador en el Zulia y candidato a la reelección donde ganó la MUD. Acosta estuvo en la oposición hasta el golpe de abril de 2002 y luego se retiró de la actividad política.

Un cuarto dirigente, Wilmer Castro Soteldo, de la aviación, había sido obligado a tomar un curso en Costa Rica y no participo en el golpe del 4F. Intentó un nuevo golpe ese año el 27 de noviembre. Es uno de los líderes del chavismo. Actualmente es Ministro del Poder Popular para Agricultura y Tierras.

4 En la madrugada del 14 de abril de 2002, Chávez se dirige a la población ya restituido en su puesto de Presidente. Miles de trabajadores mezclados con soldados, rodean Miraflores y están apostados en las plazas de las principales ciudades del país. Algunos personeros de la burguesía huyeron del país. Vías de urbanizaciones de la clase media que dos noches antes lanzaban vítores al golpe ahora permanecían calladas y a oscuras. Chávez, apretando un crucifico, pidió a toda la población que volviera a sus casas y los soldados a los cuarteles, que era el momento de la reconciliación nacional no de la venganza.

5 Durante el sabotaje petrolero (Diciembre de 2002/Enero 2003) los medios nacionales e internacionales dieron mucha publicidad a las manifestaciones contra el gobierno protagonizadas por importantes sectores de clase media generado por la riqueza petrolera que siempre han repudiado al habitante del barrio al que llaman “mono” o “marginal, independientemente de que muchos provienen del barrio y lograron a duras penas una profesión, y un nivel económico que los sacó del barrio.

La profusión de imágenes de gente declarando contra el gobierno, de fuertes choques con las fuerzas del orden público que intentaban reabrir las vías, de barricadas e de incendios, presentaron al mundo un país donde la población estaba en guerra contra el gobierno.

Todos los días, a las seis de la tarde, tres representantes de la “Coordinadora Democrática” – el presidente de FEDECAMARAS, el de la CTV y el máximo dirigente de “Gente de Petróleo”, grupo que integraba a los “trabajadores” (realmente la gerencia) de la industria petrolera – daban parte de la amplia movilización contra Chávez y como toda la “sociedad civil” exigía su renuncia.

Algunos sectores de izquierda, impresionados por los medios u oportunistas, columnitas de prensa hablaban del estado de “rebelión civil” contra el gobierno de Chávez, “que había perdido el apoyo popular”. Un año después Chávez derrotaba a la derecha en un referéndum revocatorio con 59% de los votos y solo la palabra “fraude” pareció servir para tapar la incomprensión del proceso abierto en Venezuela desde el “Caracazo” y la composición de fuerzas que la integran.

6 Como “guarimbas” se entiende las acciones violentas promovidas por la MUD que contemplan corte de calles, destrucción de instalaciones, vehículos y bienes públicos – incluyen centros de salud, depósitos de alimentos y medicinas, guarderías, no solo oficinas públicas – y en muchos casos choques violentos con los equipos de orden público (Policía Nacional Bolivariana y Guardia Nacional Bolivariana).

El término “guarimba” obedece a documentos incautados a un productor de RCTV, para entonces principal canal privado y públicamente promotor del golpe de abril de 2002, donde se instruía que las manifestaciones callejeras que se preparaban para la defensa del canal (RCTV) debían darse en las urbanizaciones cortando vías, colocando barricadas, salir, atacar y destruir edificios y vehículos del gobierno y volver a la urbanización rápidamente, o sea, cuando llegue la policía replegarse a las casas y atacar desde los pisos superiores de los edificios, usar las urbanizaciones como guarimbas. Existe un juego infantil “policías y ladrones” donde un grupo de niños persigue y atrapa a los otros, pero existe un sitio llamado guarimba, donde los perseguidos no pueden ser atrapados.

En ese año 2006 hubo profusa propaganda en las redes de cómo organizar la guarimba, incluso algunos indicaban con diagramas donde debían colocarse los francotiradores que protegían la guarimba.

7 Después del sabotaje petrolero, la participación directa de la burguesía en el direccionamiento de la acción política ha sido muy visible. Incluso, los dirigentes de los principales partidos políticos del país son hijos de la gran burguesía. Capriles Radonsky, dirigente de Primero Justicia, además de ser parte de una familia de las principales cadenas de periódicos es heredero de la principal red de salas de cines y distribución de películas del país. Corina Machado, dirigente de Vente Venezuela, es de las familias aristocráticas provenientes de la colonia. Heredaría el principal emporio industrial siderúrgico que fue expropiado por el gobierno en el año 2010 después de un conflicto laboral de seis meses. Leopoldo López, dirigente de Voluntad Popular, es hijo de una familia heredera de varias familias dueñas de empresas manufactureras y vinculadas a la gerencia petrolera que en su juventud fue militante de Tradición, Familia y Propiedad (TFP). Todos ellos, tradición de la burguesía venezolana, se formaron en colegios jesuitas y en universidades norteamericanas, sin dejar de pasar por una etapa de drogadicción y bohemia.

El único que escapa de este grupo es Ramos Allup, dirigente de AD. Aunque proviene de la burguesía comercial de ascendencia libanesa ubicada en la zona franca de Paraguaná, se incorporó a AD como estudiante e hizo carrera política en ese partido, ascendiendo en cargos de dirección hasta la crisis posterior al “Caracazo”. Después de la derrota del sabotaje petrolero asumió la máxima dirección de AD. Político de carrera, no oculta su desprecio por los hijos de la burguesía que incursionan en la política a quien llama públicamente “lechuguinos y petimetres”.

8 El Polo Patriótica es el frente de partidos que apoyan la revolución bolivariana. Lo integran el PSUV, el Partido Comunista (PCV), la Unidad Popular Venezolana (UPV), Patria para Todos (PPT), Movimiento Tupamaro, Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), Independientes por la Comunidad Nacional (IPCN), Por la Democracia Social (PODEMOS), Corriente Revolucionaria Venezolana (CRV), Partido Redes, Alianza (NCR), Organización Renovadora Autentica (ORA). En las elecciones regionales del 15 de octubre los partidos distintos al PSUV aportaron un 7% del 54% obtenido por el PSUV.

9 Solo en dos estados corrientes distintas al Polo Patriótico o la MUD tuvieron votaciones superiores al 4%. En Amazonas (11%) y en Apure (9%), ubicados al sur del país en la frontera con Colombia, pero no se trató de una tercera corriente, sino de muchos grupos locales que no iban juntos y que ninguno tuvo más de 1%.

10 Este año una encuesta llegó a publicar que un 85% de la población rechazaba al gobierno y estaba por una intervención extranjera.

11 El domingo 15, los titulares de la prensa burguesa fueron: “Hoy todos a votar contra la dictadura”.

12 En Venezuela está prohibido emitir cualquier resultado antes del primer boletín del CNE. Desde hace doce años ese primer boletín se hace con resultados irreversibles (cuando la diferencia entre el primero y el segundo es mayor que el número de votos que faltan por escrutar) precisamente para evitar las declaraciones de triunfo sobre datos no oficiales sino con estimaciones mediáticas.

13 El PCV denunció la norma como puntofijista e hizo una campaña pública por su no aplicación.

14 La ley exige el apoyo de 1% de los electores por estado y al menos 12 estados para ser partido nacional. En julio de 2016 la MUD organizo la campaña de recolección de firmas para su legalización. La prensa, nacional e internacional, señaló que la recolección de firmas era para el referéndum revocatorio lo cual no era cierto. La recolección de firmas para el revocatorio estaba prevista para octubre de 2016 que fue cuando tribunales civiles ordenaron detener el proceso por la denuncia de forjamiento de firmas y uso de personas fallecidas, lo cual resulto cierto. La MUD acuso al chavismo de haber incorporado esas firmas para sabotear el proceso.

Posteriormente, la MUD decidió no continuar con el impulso al referéndum revocatorio y aunque no hubo explicación pública de porque, se coló que en reunión con el Departamento de Estado norteamericano se les señaló que esa vía era contraproducente porque no había seguridad de lograr la revocatoria de Maduro electoralmente.

15 En varios momentos de estos 17 años ha habido mesas de negociaciones entre el chavismo y la MUD. Durante el sabotaje petrolero hubo una mesa impulsada por Cesar Gavidia, entonces Secretario General de la OEA. El año pasado el mediador fue un representante del papa Francisco que la rompió la MUD para lanzarse a la guarimba. La actual la componen los ex presidentes Zapatero (España), Torrijos (Panamá y Fernández (Republica Dominicana) usando como sede este último país.

16 Durante todos estos años han surgido grupos de auto-organización de la gente, la gran mayoría por fuera del PSUV. La derecha siempre se ha referido a estos grupos como bandas armadas del chavismo a las que les achacan cualquier tipo de acción, incluso las que ellos mismos hacen. Cuando el golpe de estado y el sabotaje petrolero eran famosos los círculos bolivarianos. Hoy en la actualidad son los colectivos. Los colectivos – y antes los círculos bolivarianos – son de todo tipo, hay núcleos de vecinos o de artistas, otros están dedicados a la producción a nivel comunal y, en los últimos dos años, hay muchos colectivos dedicados a la organización de ferias de ventas de alimentos en los barrios. Un pequeño porcentaje son colectivos de auto-defensa, alguno de los cuales están armados, que por lo general actúan como vigilantes del barrio contra la delincuencia, pero también ha habido caso donde colectivos han sido acusados de estar formados por bandas de delincuentes.

Algunos colectivos, son de ultraizquierda, muy críticos al chavismo y han protagonizado enfrentamiento con grupos de choque de la derecha. Dirigentes de colectivos han sido víctimas de sicariato de los que se responsabiliza a la MUD. Uno de los colectivos más conocido “Alexis Vive, está ubicado en la popular parroquia del 23 de Enero, en Caracas. Tienen centros de producción y venta de alimentos además de 999una estación de radio. En el 2008 tomaron por un día una estación televisora para protestar por falsas denuncias. A la semana fue asesinado por sicario su principal dirigente por lo que tomaron el nombre “Alexis Vive”.

17 La Diana, es una voz de corneta que en los campamentos militares anuncia el comienzo del día. En la mitología romana, la diosa Diana estaba relacionada al planeta Venus, que anuncia un nuevo día. La Diana que usa el chavismo es la “voz de ataque” (sonido de corneta) del ejercito de Bolívar que daba la orden de avance a la caballería. Hoy, salvo en las fuerzas armadas, ya no se usan cornetas sino sonidos grabados. Son usadas, junto con fuegos artificiales, para las elecciones, inicio de una marcha o para anunciar la llegada de una columna de manifestantes.

18 La elección de gobernadores se inició después del “Caracazo”, como parte de las medidas para recuperar el puntofijismo en crisis. Hasta ese momento, alcaldes y gobernadores eran designados por el Presidente de la Republica. Pero ya para entonces el sistema electoral estaba en crisis, efecto del “Caracazo”, y apenas lograba una participación de 40%. Promulgada la Constitución de 1999, la participación subió, pero apenas a un 50%. La última elección de gobernadores, 2012, fue dos semanas después de la última aparición pública de Chávez, cuando entonces se anunció que el cáncer había reaparecido y debía someterse a una operación y se llamó a votar por los candidatos a gobernadores del Polo Patriótico y, en caso de no poder volver a la presidencia, eligieran a Nicolás Maduro como Presidente. En esas elecciones la participación fue de 54% que fue superada ahora con 61%.

19 Dolartoday es una página web, publicada desde Miami, y vinculada al mercado negro en Cúcuta, ciudad colombiana en la frontera con Venezuela que establece el valor del dólar paralelo. Los dueños de la página son ex-militares que huyeron durante el golpe de estado de 2002 y lobistas vinculados al sistema bancario instalados en Miami. Aunque dicen que la fijación del dólar tiene que ver con las transacciones en Cúcuta, muchos economistas han demostrado con gráficos comparativos que la fijación del dólar por esa pagina está asociada a eventos políticos y no a reglas econométricas. Dolartoday influye en la fijación del precio por los comerciantes.

20 En la frontera el papel moneda venezolana es comparada al 170% de su valor nominal. Recientemente en Paraguay, que no tiene frontera con Venezuela, se accidentó un camión de carga que transportaba más de 30 toneladas de papel moneda venezolano.

21 Un ejemplo establecía la propiedad sobre las viviendas entregadas, subsidiadas o en forma gratuita, a la población que tienen prohibición de venta (Misión Vivienda) y su valoración a precio de mercado incluyendo el valor de la tierra para “indemnizar a sus legítimos dueños”. La Misión Vivienda construye sobre terrenos disponibles sin importar su propiedad y establece el valor de la vivienda sobre el costo de construcción. La idea era que el mercado inmobiliario asumiera las viviendas – al tener un alto valor y eliminar la prohibición de construcción muchos venderían para volver a los barrios – y que el nuevo valor indemnizara a los propietarios de las tierras expropiadas para construir viviendas. Otra ley estuvo destinada a eliminar las emisoras comunitarias. Otra devolvía a sus legítimos dueños tierras y empresas expropiadas, etc.

22 Las elecciones parlamentarias en el Estado Amazonas, el estado más al sur del país y con la mayor población indígena fueron cuestionadas por que se hizo evidente la compra de votos por el gobernador que pertenecía a la MUD. El TSJ ordenó la suspensión de los diputados electos, o sea, tres de la MUD y uno chavista. El parlamento decidió desconocer al TSJ y proclamar los diputados, por lo que entró en desacato. Ese estado fue uno de los que perdió la MUD en las elecciones recientes.

23 En su artículo la UST afirma que la ANC es ilegitima y la votación de julio de ocho millones fue falsa. La ilegitimidad de la ANC, la falsedad de los ocho millones de votos a la ANC y el término dictadura para el gobierno son el discurso de la MUD y no corresponden al movimiento revolucionario.

Cuando la MUD colocó la renuncia de Maduro y la convocatoria a elecciones generales, este contestó en medio de la marcha del 1ro de Mayo que el pueblo debía decidir entre capitalismo o socialismo, entre paz y guarimba, convocando la elección de la ANC para que decidiera sobre una nueva Constitución. La MUD argumentó que una convocatoria a ANC y unas bases comiciales que incorporaban la elección de diputados por sectores – trabajadores, estudiantes, pescadores, campesinos, empresarios, vecinos, etc. – debían ser consultadas en un referéndum lo cual no está previsto en la Constitución. El criterio era que como Maduro era rechazado por la población no podía convocarla así la constitución le diera esa atribución. Ese fue el argumento de ilegitimidad de la MUD sobre la ANC y en el que se ha basado la OEA.

¿En qué criterio basa la ilegitimidad la UST-LITCI? Sobre los votantes de la ANC. El proceso fue sometido a auditoría donde participa la MUD, si hubiese alguna inconsistencia numérica ya hubiese sido denunciada con pruebas por la MUD. Como estrategia para la deslegitimación se usó desde Londres, al presidente de la empresa Smartmatic – encargada de la elaboración del software – cuya gerencia fue sacada del país el viernes antes de las elecciones. El tema es que, aunque esa empresa si elabora el software, no ha tenido jamás injerencia alguna sobre el proceso electoral. Se limita a entregar el software y participar de su auditoria previamente al proceso electoral.

Sobre la definición de dictadura, en términos de la democracia burguesa, Maduro fue elegido por elecciones abiertas para un periodo de seis años que vence en abril de 2019. Solo para citar Latinoamérica, hay presidentes que no han sido elegidos (Temer en Brasil) o que han surgido de elecciones cuestionadas y no auditadas (Perú, México) y el artículo de la UST no se refiere a ellas como dictadura como lo hace con Maduro. Desde el punto de vista político para la burguesía lo que hay en Venezuela es una dictadura socialista, en lo que la UST no coincide porque considera al chavismo una dirección burguesa. Tampoco es una dictadura de la burguesía porque no existiría la MUD y no hubiese podido sobrevivir en contra del imperio gringo. ¿En cuál concepto, marxista, marxólogo o marxiano, la UST-LIT-CI considera al gobierno de Maduro una dictadura?

24 El gobierno chavista decidió no detener guarimberos en la calle, ni siquiera durante las guarimbas, por eso era normal encontrarlos en el transporte, desayunando o almorzando cerca de donde se desarrollaba una guarimba o en las noches en alguna tasca o restaurant. Era fácil identificarlos porque casi siempre llevaban una franela que decía “Soy Libertador” o llevaban un morral donde guardaban el casco, la mascarilla y las cámaras digitales que conformaban el uniforme del guarimbero.

Todos los detenidos fueron producto de allanamientos (operación “tun-tun” se les conocía semejando el ruido al tocar la puerta) realizados a residencias o centros de apoyo a la guarimba, no en la calle ni en los choques con la policía.

25 Los primeros cinco muertos fueron en circunstancias extrañas. El primero fue un muchacho de 19 años, ajeno a la guarimba y al chavismo, asesinado por un policía que formaba parte del control de tráfico y no del orden público. Extrañamente las redes de la guarimba publicaron la foto del muchacho muerto en el piso casi al minuto.

El segundo fue un niño de 14 años asesinado por guarimberos que pasaron por frente a un edificio de Misión Vivienda.

El tercero fue una mujer de 48 años que recibió un golpe en la cabeza por una botella plástica de agua congelada lanzada desde un edificio contra una manifestación chavista.

El cuarto fue un niño de 17 años que le dispararon sin explicación unos policías que huyeron en moto. El niño estaba cerca de una guarimba y un mes después fueron atrapados tres empleados de seguridad de la Alcaldía de Chacao de la MUD que se demostró se había disfrazado de policías para cometer el asesinato.

El quinto fue una activista de la MUD asesinada cuando pasaba un grupo de motorizados chavistas. El responsable fue un francotirador, dirigente de la MUD. Reconoció que le disparó a la muchacha para provocar que la gente atacara a los motorizados chavistas responsabilizándolos del asesinato.

26 El Bachaquerismo y, por extensión, bachaqueo, es la reventa de productos regulados a precios especulativos. Tuvo su inicio con el contrabando de extracción, en la frontera colombo-venezolana, en la cual una persona compraba en el lado venezolano los artículos a precios controlados y los vendía en el lado colombiano a precios libres y en dólares.

Luego, con el agravamiento de la situación económica, se extendió la actividad a lo interno del país con las mismas características: la reventa de artículos de primera necesidad con precios controlados por el gobierno a precios libres.

Se llama bachaqueo, debido a que, en el imaginario popular, se hace un paralelo con una hormiga llamada “bachaco”, que tiene una gran capacidad de carga.

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